Resumen de la Parashá
En Emor (“Di”), Dios pide a Moshé que transmita a los Kohanim las reglas ligadas a su condición: alejarse de los muertos (salvo de sus parientes cercanos, mientras que el Sumo Sacerdote no puede hacerlo ni siquiera por ellos), las restricciones en el matrimonio y la prohibición de oficiar en estado de impureza. Vienen luego los defectos que hacen que un animal no sea apto como ofrenda.
La parashá describe después el calendario de las fiestas: el Shabat, Pésaj, la cuenta del Ómer (49 días), Shavuot, Rosh Hashaná, Yom Kipur y Sucot. Luego el servicio diario: el encendido de la Menorá con aceite de oliva puro y los panes de la proposición sobre la mesa. Termina con el episodio de un blasfemo y su juicio, junto con leyes sobre daños.
Resumen de la Haftará
“VeHaKohanim HaLeviyim” (“Y los Kohanim, los levitas”)
Texto en Ezequiel 44:15–31
Ezequiel describe a los Kohanim descendientes de Tzadok, que permanecieron fieles, y sus deberes en el Tercer Templo: sus vestiduras de lino, la prohibición de entrar al atrio interior tras beber vino, de raparse la cabeza o dejarse crecer el cabello más de treinta días, de casarse con una divorciada, y el deber de enseñar al pueblo a distinguir lo sagrado de lo profano, lo puro de lo impuro. Les corresponden las primicias y la jalá.
Conexión Parashá-Haftará
La parashá da a los Kohanim sus leyes de santidad en la época de Aarón; la haftará muestra que esas mismas leyes se aplicarán a los Kohanim del Tercer Templo. La santidad de los Kohanim no es un capítulo de la historia: es también el futuro de Israel.
El Ómer
La cuenta del Ómer une Pésaj, la salida de Egipto, con Shavuot, la entrega de la Torá. Era un tiempo de alegría que se volvió más sombrío tras la muerte de los alumnos de Rabí Akiva; la epidemia se detuvo el día 33, Lag BaÓmer. Es un tiempo de recuerdo, pero no un período de duelo.