Resumen de la Parashá
Dios dice a Avram: “Lej lejá”, “Vete por ti”, deja tu tierra, tu patria y la casa de tu padre. Es la primera de las diez pruebas de Abraham (Pirkei Avot 5:3). A los 75 años sale de Jarán con Sarai, su sobrino Lot y “las almas que habían hecho”, las personas que habían acercado a Dios (Rashí). Al llegar a Shejem, y luego cerca de Bet El, construye altares y proclama el Nombre de Dios.
Una hambruna lo lleva a Egipto; pide a Sarai que diga que es su hermana. Ella es llevada al palacio del Faraón, que es castigado con plagas y la devuelve. El Ramban ve en este descenso el modelo del exilio de Egipto: “maasé avot siman labanim”, lo que les sucede a los padres anuncia lo que les sucederá a los hijos.
De vuelta, los pastores de Avram y de Lot se pelean: Lot se separa y elige la fértil llanura de Sodoma. Dios promete entonces a Avram toda la tierra que ve y una descendencia “como el polvo de la tierra”. Luego viene la guerra de los cuatro reyes contra los cinco: Lot es capturado y Avram lo rescata con 318 hombres. Malkí-Tsédek, rey de Shalem (Jerusalén), lo bendice con pan y vino, y Avram le da el diezmo; rechaza el botín del rey de Sodoma, “ni un hilo ni una correa de sandalia”.
En el pacto entre las partes (Brit bein habetarim), Dios promete una descendencia numerosa como las estrellas, anuncia 400 años de exilio y la salida con grandes riquezas. Sarai, estéril, da a Avram a su sierva Hagar; Hagar huye, un ángel la encuentra junto a una fuente y nace Ishmael. A los 99 años, Avram recibe el pacto de la circuncisión: su nombre pasa a ser Abraham, “padre de multitudes”, Sarai pasa a ser Sará, y Dios promete el nacimiento de Itzjak. Ese mismo día, Abraham se circuncida junto con Ishmael y toda su casa.
En muchas comunidades del norte de África, la noche anterior a la brit milá es una vigilia de estudio y protección, el Tahdid, en la que se lee el Zóhar junto al recién nacido.
Resumen de la Haftará
“Lamá Tomar Yaakov” (“¿Por qué dices, Yaakov?”)
Texto en Isaías 40:27–41:16
El profeta consuela a un pueblo que cree que Dios lo ha olvidado: Aquel que nunca se cansa da fuerza al cansado, y “los que esperan en Hashem renuevan sus fuerzas, levantan alas como las águilas”. Evoca a “aquel que se levantó del Oriente”, que nuestros Sabios identifican con Abraham, vencedor de los reyes. Luego Dios se dirige a Israel: “Tú, Israel, Mi siervo, Yaakov a quien elegí, descendencia de Abraham Mi amigo, no temas, porque Yo estoy contigo.”
Conexión Parashá-Haftará
La haftará llama a Abraham “Mi amigo” y recuerda su victoria sobre los reyes venidos del Oriente, el episodio central de la parashá. El mensaje es el mismo: Abraham caminó solo hacia lo desconocido por confianza en Dios, y sus hijos, aun cansados por el exilio, pueden contar con esa misma alianza.