Resumen de la Parashá
Bejukotai (“En Mis estatutos”) describe las bendiciones con que Dios colmará a Israel si sigue Sus leyes: la lluvia a su tiempo, cosechas abundantes, paz en el país, victoria sobre los enemigos y, sobre todo: “Andaré en medio de vosotros”. Vienen luego las advertencias (la Tojajá) si el pueblo se aparta, hasta el exilio.
Pero incluso entonces, Dios promete no romper Su alianza: recordará Su pacto con Yaakov, Itzjak y Abraham, y recordará la tierra. La parashá termina con las reglas de los bienes y las personas consagrados al santuario y su rescate. Así se cierra el libro de Levítico.
Resumen de la Haftará
“Hashem Uzí UMauzí” (“Hashem, mi fuerza y mi fortaleza”)
Texto en Jeremías 16:19–17:14
Jeremías profetiza el exilio de Judá y denuncia a quien pone su confianza en el hombre y no en Dios: será como un arbusto en el desierto. “Bendito el hombre que confía en Hashem: será como un árbol plantado junto al agua”, que no teme ni el calor ni la sequía. La haftará termina con la oración: “Cúrame, Hashem, y seré curado”, que repetimos en la Amidá.
Conexión Parashá-Haftará
Como la parashá, la haftará presenta bendiciones y maldiciones. Pero su tono es menos sombrío y más esperanzador: termina con una oración de curación y de redención, la Gueulá completa, pronto y en nuestros días.