Resumen del día
Yom HaShoá (Día del Recuerdo de la Shoá y del Heroísmo) se conmemora el 27 de Nisán, día de recuerdo de los seis millones asesinados por los nazis y del heroísmo de los combatientes y rebeldes. A las diez de la mañana suena una sirena en todo Israel, y en la sinagoga se dicen oraciones de memoria, Salmos y Kadish.
Mitzvot y costumbres del día
- La sirena de dos minutos, de pie en silencio.
- Encender velas de recuerdo y decir El Malé Rajamim y Kadish por las víctimas.
- Leer nombres de asesinados y estudiar la historia en comunidad.
- Leer Salmos (por ejemplo los capítulos 22 y 79) y cantar «Aní Maamín».
- No hay obligación halájica formal para este día, pero algunos no celebran bodas ni fiestas en él.
Origen en la historia
Entre 1933 y 1945, los nazis y sus aliados asesinaron a unos seis millones de judíos en toda Europa, en la Shoá, con una planificación fría y sistemática. La fecha del 27 de Nisán fue elegida por la Knéset en 1951, cerca del estallido del levantamiento del gueto de Varsovia (19 de Nisán de 1943, víspera de Pésaj), pero después de la fiesta y antes del Día de la Independencia. Las víctimas no fueron solo asquenazíes: también fueron asesinadas comunidades sefardíes, entre ellas la gran comunidad de Salónica en Grecia. En el norte de África también, en Libia, Argelia, Marruecos y Túnez, los judíos vivieron bajo leyes antijudías y trabajos forzados.
También conviene recordar la Operación Torch en Argel el 8 de noviembre de 1942 (29 de Jeshván 5703): unos 400 jóvenes, mayoritariamente judíos, muchos de los cuales empuñaban un arma por primera vez, tomaron el control de la ciudad en una noche y facilitaron el desembarco aliado en el norte de África, deteniendo el avance alemán. Es un heroísmo judío olvidado.
La enseñanza para hoy
La palabra «Recuerda» aparece en la Torá a propósito de Amalec, y en la Shoá la cumplimos con lágrimas. Nuestra responsabilidad no es solo recordar a los muertos, sino hacer el bien entre los vivos. La memoria nos obliga a proteger a todo ser humano y a todo débil, y a enseñar a la próxima generación que el odio empieza con palabras. Y junto al dolor, el heroísmo: personas que eligieron seguir siendo humanas, incluso en el valle de la sombra de la muerte.